El moscovio es el elemento superpesado número 115. Fue sintetizado por primera vez en 2003 por el equipo del Instituto Conjunto de Investigaciones Nucleares (JINR) de Dubná (Rusia), y debe su nombre a Moscú. Sus isótopos tienen semividas extremadamente cortas, no existe en la naturaleza y en cada síntesis solo se obtienen unos pocos átomos. Es un elemento artificial, sin ningún uso industrial, que se estudia únicamente en el campo de la física nuclear y de los elementos superpesados.
La química del moscovio solo se ha explorado en experimentos preliminares con átomos individuales, destinados a comprobar los efectos relativistas en los elementos superpesados del bloque p. Nunca se ha aislado un compuesto de moscovio en cantidad pesable y no existe ninguna aplicación práctica.