El seaborgio es el elemento superpesado de número atómico 106, sintetizado en 1974 por un equipo de Berkeley que bombardeó un blanco de californio con iones de oxígeno; lleva el nombre del químico nuclear Glenn T. Seaborg. Todos sus isótopos tienen semividas de solo unos segundos a unos pocos minutos, no se produce en la naturaleza, y en cada síntesis solo se obtienen unos pocos átomos. No tiene usos industriales ni civiles y solo sirve en la investigación básica sobre las propiedades químicas de los elementos superpesados.
Los compuestos del seaborgio, como el oxicloruro de seaborgio (SgO2Cl2) y sus oxihidróxidos, solo se han medido brevemente en experimentos de química en fase gaseosa de átomo individual, para verificar si se comporta como el wolframio y el molibdeno; nunca se han separado ni pesado en cantidades macroscópicas y no tienen aplicación práctica.