El lawrencio es el último elemento del grupo 3 y de la serie de los actínidos, sintetizado por primera vez en 1961 por un equipo de Berkeley que bombardeó un blanco de curio con iones de boro; lleva el nombre de Ernest O. Lawrence, inventor del ciclotrón. Todos sus isótopos tienen semividas inferiores a la escala de la hora, no se produce en la naturaleza y solo puede fabricarse átomo a átomo. Por tanto, no tiene usos prácticos y solo sirve para verificar el comportamiento químico al final de la serie de los actínidos y la disposición de la tabla periódica.
Los compuestos del lawrencio, como el cloruro de lawrencio(III) (LrCl3), solo se han observado brevemente en experimentos en línea de átomo individual; nunca se han preparado ni pesado en cantidades macroscópicas, no tienen escala de aplicación y no entran en ningún producto civil.