El copernicio es el elemento superpesado de número atómico 112, sintetizado por primera vez en 1996 por un equipo del GSI en Darmstadt, Alemania, que bombardeó un blanco de plomo con iones de cinc; lleva el nombre del astrónomo Nicolás Copérnico. Todos sus isótopos tienen semividas del orden del milisegundo, no se produce en la naturaleza, y en cada síntesis solo se obtienen unos pocos átomos. No tiene usos prácticos y solo sirve para comprobar si los elementos superpesados se acercan a la región del comportamiento químicamente anómalo del «líquido noble».
El comportamiento químico del copernicio solo se ha estudiado en experimentos de adsorción en fase gaseosa de átomo individual, para juzgar si se comporta como un metal o si se acerca más a un gas noble. Hasta la fecha no se ha aislado ningún compuesto de copernicio pesable, y no existe aplicación práctica alguna.